domingo, 21 de julio de 2013

Inicios y comienzos (Pt. 1)


En literatura, solemos dar veredicto de un libro por dos de los elementos principales que se desarrollan en este, que son la historia y el final; en el primero observamos cómo se desarrollan los personajes, así como la personalidad de los mismos y el nudo en el que se ven atrapados, y en el final es donde se observa el desenlace y el cierre, los cuales tratan de explicar y no dejar cabos sueltos en toda la trama que se desarrolla en la historia, aunque no se puede negar que esto es simplemente teoría y que en muchas ocasiones nos topamos con finales muy decepcionantes y que destruyen todas las expectativas creadas por la historia.
     Sin embargo, muchas personas no se dan cuenta, ni tienen idea de lo importante y lo crucial que es para una historia el comienzo de la misma, y es que el comienzo de un libro puede marcar la pauta entre si leerlo o no, pues es el inicio lo que nos atrapa en la historia, y que nos adentra en un mundo creado e ideado por el autor. Dice Horacio Quiroga en El manual del perfecto cuentista: «'Todo es comenzar': nada más cierto; pero hay que hacerlo. Para comenzar se necesita, en el noventa y nueve por ciento de los casos, saber adónde se va. 'La primera linea de un cuento –se ha dicho– debe estar escrita con miras al final'».
     Por eso en esta ocasión, quiero ofrecerles un pequeño compilado de los comienzos de distintas obras literaria, y que espero sean de su completo agrado.

jueves, 18 de julio de 2013

Ambidiestra nacional


     Hace aproximadamente dos meses, un profesor de la universidad en donde trabajo me presentó una oportunidad muy especial, la de publicar en un diario local -que no nombraré para no hacerle una inmerecida publicidad, por negativa que sea-, por supuesto acepté sin muchos miramientos, él por ser amigo del dueño del periódico podía interceder por mi para lograrlo sin mayores inconvenientes; se me solicitó entonces que visitara las oficinas de dicho periódico y que llevara tres artículos, para ser corregidos y publicados, a la vez que para ser entrevistado. Durante el tiempo que pasé haciendo los trámites de llevar los artículos y ponerme en contacto con la gente del periódico me mantuve callado, sin hacer mucha cháchara ni mucho alarde sobre el asunto, esperando a que mi primer artículo fuera publicado y allí celebrarlo a lo grande junto a mis amigos y mi familia. Pues, por supuesto, el logro y la felicidad más grandes para un escritor es su primera publicación.
     Pero ya saben lo que dicen, no todo es color de rosa, varias veces tuve que llamar al director del periódico para saber qué se había dicho y este, por supuesto, cuando lo llamaba a duras penas recordaba quién era yo, claro, no por eso dejaba de ser cordial conmigo, mientras que con el encargado de corrección y redacción era otro cuento, un tanto odioso y si el director muy poco me recordaba, este mucho menos; y era incluso peor, porque aún cuando llevé los artículos en físico para que le fueran entregados a él, este me pidió que se los enviara por correo porque no los recibió en físico. Lo cierto es que nunca llegué a entrevistarme cara a cara con ninguno de los dos. Pensé pues, que estaba incomodando mucho, así que me preferí no llamarlos por un buen rato. 
     Llegados a este punto mis ganas de publicar todavía eran mayores a mi orgullo, pero era evidente el desinterés que mostraron por mucha ayuda que tuviera de parte del profesor. Luego de una semana y algo sin llamarlos, decidí comunicarme con ellos para saber qué había sucedido con los artículos y pues, resultó que durante ese tiempo que estuve sin llamar supuestamente publicaron mis artículos, pregunté por las fechas, me pidieron que llamara un par de horas mas tarde para decírmelo, y eso hice, me dijeron que no tenían la fecha a la mano, que llamara al día siguiente; por supuesto, llamé y me dijeron que llamara más tarde. Así que no llamé más, simplemente. 
     Llega un momento en que simplemente uno hace como dice la canción Rey de la Vulgaridad del grupo de punk español, Fe de Ratas: ♪♫ estirar bien la mano y el dedo después...♪♫, y ya que estamos anarquistas y políticos, les dejo mi supuesta primera publicación, espero que les guste.

jueves, 4 de julio de 2013

No es un capricho

 

"La RAE está consintiendo a todos aquellos que no respetan el español. Estoy de acuerdo en que la lengua evoluciona, pero también existe lo denominado "vicio de lenguaje", ahí pueden incluirse esos términos... Pasado el tiempo, mi forma de expresarme y redactar será puro arcaísmo. " -Yanet Antonio Zárate

“Solamente fomenta el mal uso ortográfico de la K, estoy en total desacuerdo.” -Leonardo Escobar

“Si parten de ese criterio ("refleja una voluntad de transgresión..."), entonces también deben incluir porke, kuando, kien, y todas las demás empleadas en las redes sociales. Como la RAE no lo hará, entonces debe eliminar okupar, pues no está bien sustentada su justificación de incluirla en el diccionario.” - Eucario Perez

Son algunos de los comentarios que se pueden leer en una de las publicaciones de la página de facebook No eres tú, es tu ortografía, sin embargo ¿hasta qué punto tienen razón?

domingo, 24 de marzo de 2013

El taxista


     El taxista, un personaje mítico de las calles de nuestras ciudades y de las ciudades del mundo, no hay país, estado, ciudad, pueblo, donde no estén presentes estos servidores públicos, muchas veces arriesgando su vida montando a personas de intensiones sospechosas, llevando a muchas personas hasta los más recónditos confines de las ciudades, exponiéndose.

     L
os hay de todo tipo: taxistas de vocación, taxistas por necesidad, taxistas ingenieros, taxistas abogados, taxistas psicólogos, etcétera. Mucha gente se ha montado en un taxi con terribles depresiones y cuando llegan al destino bajan con una sesión de autoestima más completa que la de un psicólogo, con mejores consejos para procedimientos jurídicos de cualquier índole basadas en vivencias de familiares, compadres y cuñados de este singular personaje, ni hablar de los expertos en política que te dan una cátedra de economía nacional en el camino; muchas veces te haces amigo de uno al que le quitas el número de celular y llamas a cualquier hora en cualquier momento, te va a buscar en donde sea que estés, y te va a dejar a buen precio la carrera; tan trascendentales son que hasta Ricardo Arjona le hizo una canción a uno.

     Sin embargo, así como te consigues el taxista pana que por no dejarte limpio te descuenta 10 bs, el taxista pana que no le importa esperar treinta minutos más mientras tu novia se maquilla, el taxista pana que pone la música que te gusta, así como existen ellos, existen los taxistas come-mierda. He aquí mi testimonio.

martes, 15 de enero de 2013

Sobre las decisiones


   ¿Lo hago?, ¿no lo hago?, ¿valdrá la pena?, ¿qué puedo perder?, ¿qué puedo ganar?, ¿valdrá la pena?, ¿será una pérdida de tiempo?, ¿qué hago?... Todas las preguntas que podríamos hacernos al momento de tomar una decisión, aunque muchas veces no se trata de si lo que debemos decidir es o no lo correcto, sino lo que queremos para nosotros; y lo cierto es, que muchas veces es mejor arriesgarse y no vivir con incertidumbre, por desconocer lo que pudo haber pasado.

sábado, 24 de noviembre de 2012

De la música


            Hace días, el jueves 22 (de noviembre), Día del músico, escribí un estado en mi facebook personal que decía: “Feliz día del músico a TODOS, porque no solo es músico el que toca un instrumento o canta, sino también el que apoya a los músicos, escucha y corea las canciones, que las toca con guitarra, bajo, batería y teclados de aire y se tripea la vaina con el alma, porque la música se lleva no en la sangre, sino en el alma.”.

            Era lo que estaba pensando en ese momento, me pareció una idea bastante… “tierna” si se quiere, así que busqué darle forma y la escribí lo más acomodada y bonita que pude. Para mi sorpresa, gustó, obtuvo más de 60 likes. No escribí nada más que eso para el Día del músico, y en lo personal, habría querido tener algo más que decir para esa ocasión; pues, como varios saben, yo soy músico, pero me ocurrió como esas situaciones en que no sabes qué decir, y luego se te ocurren ideas geniales luego de que ya todo pasó.

martes, 20 de noviembre de 2012

No es un error, es una falta



     Me reactivo nuevamente con el blog, entre varias cosas, no había podido atenderlo; y nuevamente, como por vigésima vez, le quito el polvo y pretendo revivirlo, con nuevas ideas y todo eso; pero siempre con la misma finalidad: expresarme.

     Como estudiante de lengua y literatura, muchas veces estudiando conceptos, etimologías, semántica, etc., suelo darme cuenta de algunas cosas, las analizo y saco mis propias conclusiones. Ésta es una conclusión a la que llegué hace ya algún tiempo, pero que no había expresado sino con algunas personas versadas en la materia para intercambiar opiniones y confirmar si estaba o no en lo correcto, es algo corto, pero ahí va.