martes, 24 de julio de 2012

No es fácil ser cristiano



             Esta entrada es una especie de secuela de mi entrada anterior ("No es fácil ser ateo"), pues es una crítica al cristianismo pero desde el punto de vista de un cristiano, debo acotar que al igual que mi entrada anterior ésta está basada en hechos reales, pues, son diversas situaciones unidas en una única, y mezcladas por supuesto con parte de mi opinión personal acerca de este tema.

Aviso: en ningún momento he querido ofender a nadie, ni a ningún cristiano o creyente.



            Cristo es mi vida, vivo por él y para él, soy la persona que soy gracias a él, sin embargo, por esa razón, muchas veces las situaciones de mi vida se ponen complicadas y bastante difíciles, las pruebas que se me presentan son bastante engorrosas y fuertes, pero siempre sé como soportarlas con prestancia y mucha fortaleza, porque Cristo, mi Dios, es mi fortaleza y yo su siervo fiel, no importa lo que pase, a todas estas, nadie ha dicho que ser cristiano es tarea fácil, y en caso que alguien lo dijera, o está mintiendo o no es realmente cristiano.

            Mucha gente no lo sabe, pero los cristianos tenemos problemas bastante fuertes, o al menos en mi caso, así que no hablaré por los cristianos en general, lo haré por mi mismo como cristiano que soy (y me disculpan por la redundancia de la palabra). Mis problemas por lo general no son ni familiares, ni sentimentales, ni laborales, ni sociales, ni nada por el estilo; mis problemas, generalmente, son de carácter filosófico y religioso, porque aunque muchas personas que se creen muy conocedoras lo nieguen, el cristianismo es una rama de la filosofía también, ya que aparte de ser una religión, posee un sistema de pensamiento y creencia. Normalmente la causa de mis problemas (que como ya dije son de carácter filosófico y religioso) tienen su origen en situaciones y discusiones que por lo general, se presentan con personas de diferentes creencias y criterios, como ateos, científicos, filósofos, pero más frecuentemente (y por extraño que suene) con cristianos.

            He formado parte de diferentes congregaciones o religiones que cimentan sus bases en el cristianismo. He sido católico, testigo de Jehová, adventista, evangélico, y otras más que ni vienen al caso mencionar, porque honestamente me da vergüenza. Pues, lamentablemente, todas estas instituciones están rayadas en muchísimos sentidos, y lamentablemente, es por eso que existen muchas personas que no creen en Cristo, a pesar de que Cristo no tenga la culpa de que esas instituciones religiosas fueran muy irresponsables a la hora de hacer llegar la palabra de Dios a los pueblos del mundo.

            Yo creo en Cristo, es por mi, porque me siento a gusto con esa concepción, me siento por completo identificado, me gusta su enseñanza, me gusta practicarla, y poco a poco, conforme ha ido pasando el tiempo, mi fe se ha ido incrementando gracias a la cantidad de milagros que considero Dios y Cristo han hecho en mi, en otras palabras, soy cristiano por convicción, no porque un sacerdote o un pastor me vendiera el cielo.

            Procederé ahora a explicar mi punto de vista acerca de diversos tópicos acerca de la religión, o el cristianismo como tal, el primero vendría a ser algo que suelen hacer los representantes de muchas instituciones religiosas, que es decir algo así como: “Esto no es una religión, es una forma de vida, la religión es un invento del demonio para separar a las personas, para alejarnos a los unos de los otros, y así ponernos a pelear…”; y para pena de quien dentro de estas instituciones es mínimamente culto, sabe que lo que está diciendo es un disparate, porque lo peor del caso es que esa persona que dice que lo que practica no es una religión sino una forma de vida, desconoce por completo el significado de la palabra religión.

Ocurre que la palabra religión posee diferentes concepciones, una afirma que, deviene del latín religare donde el prefijo “re” significa “volver a” y “ligare” significa “unir” o en su defecto evolutivo de la lengua “ligar”, por lo tanto religare o religión es “volver a unirse”, y que en una interpretación de lo que es en si la religión significaría de alguna manera sería algo así como “volver a unirse a Dios”.

Otra concepción de la palabra basada también en el religare, se refiere al vínculo que une al hombre con Dios. También existe una concepción que explica que viene de la palabra religiosus, que significa “escrupuloso”. Finalmente, haciendo lo más sencillo, revisando el diccionario de la real academia española, se conceptualiza como: “1. Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto. // 2. Virtud que mueve a dar a Dios el culto debido…”.

No niego que ser cristiano en efecto sea una forma de vida, porque al menos en mi caso yo soy cristiano en todos lados y en cualquier momento de mi vida, y no solo cuando asisto… o asistía a las instituciones religiosas, pero es también una religión, porque es el conjunto de creencias y dogmas que sigo, es mi veneración, es mi temor, es mi oración, es mi culto a la divinidad; y es que, es aquí cuando me identifico la filosofía de San Agustín, filósofo de la edad media que explicó, que Dios vive y habita dentro de nosotros, que no debemos buscarlo afuera, y por esa razón (entre muchísimas otras) he dejado de asistir a instituciones.

Pues, lo cierto es que no me siento a gusto con la idea de un dios como un ser antropomórfico, no creo que cuando la biblia habla de que Dios nos creó a su imagen y semejanza se refiriera al aspecto físico, ya que de ser así, ¿Cuál es la verdadera forma de Dios entonces?, ¿Cómo es posible entonces que existan diferentes colores de piel, ojos, cabello, diferentes formas de narices, bocas, orejas, etc., si se supone que somos iguales por haber sido creados a imagen y semejanza de Dios?, ¿Por qué hay personas que nacen personas con deformidades físicas?, no hay un ser humano igual a otro, todos los seres somos diferentes, tanto en lo físico como en la personalidad, inclusive los que son hermanos gemelos dentro de su extremo parecido el uno con el otro, poseen diferencias que son visibles para quienes se acostumbran a verlos constantemente, y sin irse tan lejos inclusive, existe la certeza irrefutable de que sus huellas dactilares son completamente diferentes. Por lo tanto, cuando se habla que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, estoy convencido de que se trata de algo interno, relacionado con el espíritu y el alma, porque incluso la persona que ha nacido con discapacidades tanto físicas como psicológicas tiene un alma.

Por lo general, cuando conozco a un ateo, un científico, un agnóstico u otra persona que simplemente no comparte mi misma creencia, y se entera de que soy cristiano, suele tener una de dos reacciones que me resultan incómodas, pues, o se aleja de mi o busca debatir conmigo sobre mis creencias, y estoy seguro de que ambas son reacciones o respuestas condicionadas por diferentes altercados o situaciones en las que se han visto envueltos o que se les han presentado al encontrarse con algún cristiano muy devoto de su posición, que intenta convertirlo al cristianismo. Y la verdad es, que no culpo a la persona de tener esa reacción, puesto a que ni siquiera yo mismo le tengo paciencia a los cristianos en la mayoría de las ocasiones, ya que lamentablemente muchos de ellos solo repiten como loros lo que el pastor les dijo, sin darse cuenta de muchas de las tonterías que están diciendo.

Muchos cristianos dicen que lo único que tenemos que hacer es creer en Cristo y ya con eso seremos salvos, sin embargo no estoy de acuerdo con eso, pues muchos son los delincuentes que deciden ser cristianos, porque supuestamente se arrepintieron de sus fechorías, pero que sin embargo siguen teniendo ideas oscuras y siguen delinquiendo, pero creen, como la mayoría, que ya están salvos y que tienen un puesto en el cielo solo por creer en Dios y Cristo, y no es así. El creer lleva consigo la aceptación, es decir, si yo creo en Dios es porque lo acepto, acepto su existencia, acepto lo que es, lo que significa y acepto todo lo que lo rodea a él, acepto lo que dicta su palabra; en la palabra de Dios se habla de Lucifer, y como creo en la palabra de Dios, también acepto la existencia de Lucifer, acepto lo que es, lo que significa, etc., y por lo tanto, como lo acepto, creo en él, como la antítesis de Dios. Pero si por ejemplo una persona es luciferiana, también estaría creyendo en Dios y en Cristo, porque aceptaría su existencia, aceptaría lo que es, aceptaría lo que significa, por lo tanto creería en Dios y en Cristo, porque son la antítesis de Lucifer, ¿Y acaso el que Dios y Cristo formen parte de sus creencias lo van hacer salvo y digno del reino de Dios?, pues obviamente no, lo que nos hace salvo son nuestras acciones, mucho más allá de nuestras mismas creencias, pues nada hace una persona con ser cristiana (o decir que es cristiana) y que hurte, mienta, que irrespete a la vida, inclusive que mate, pero sobretodo, que no haga caso a las enseñanzas de Cristo, pues en la biblia dice lo siguiente, en Mt 16, 24 o en Mc 8, 34: “El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”; el negarse a si mismo implica el dejar a un lado las bajas pasiones y los bajos instintos, el negarse a si mismo es lo que Cristo enseñó también como colocar la otra mejilla, por lo tanto, eso de salvados solo con creer no es más que una forma muy mediocre de vender el cristianismo, es la puerta ancha y grande por la que pueden pasar todos.

Otro punto bastante peculiar de las instituciones cristianas, es que todas afirman ser la verdadera iglesia dejada por Cristo y edificada por Pedro, cuyos feligreses fueron perseguidos y asesinados durante años, etc., y además de afirmar y asegurar ser la verdadera religión porque Cristo dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”; sin embargo, Cristo dijo que él, es el camino, la verdad y la vida, no dijo en ningún momento algo así como: “Esta institución es el camino, la verdad y la vida”; por lo tanto si hay alguien a quien se debe seguir es a Cristo, no a institución alguna, sin embargo, el concepto de lo que es la verdad, es algo que considero, cambia según cada persona y por eso tenemos libre albedrío, cada quien decide cual es su verdad, cada quién decide cual es su camino, cada quien decide como cual es su vida, y es por eso que estoy muy en contra de ese empeño que tienen muchos cristianos fanáticos de querer transformar a toda costa a todas las personas al cristianismo, pues cada quien es libre de escoger el camino que desee, así como nosotros escogimos este sin que nadie nos obligara, pues, es la voluntad de Dios que cada persona es libre de elegir lo que quiera y nosotros no somos quienes para decirle a una persona qué creer, pues, ni siquiera el mismo Cristo lo hizo, él solo abrió los brazos a quienes fueron en busca de él, sin embargo él no intentó obligar a nadie a creer en lo que decía, quien quiso creer, lo hizo y ya.

Cristo vino a la tierra con una misión, la cual fue, derramar su sangre para librarnos de nuestros pecados. La misión que tenemos los cristianos es entregar la palabra de Dios y el mensaje de Cristo, pero entregarlo significa únicamente eso, llevar el mensaje, que se conozca y quien lo quiera aceptar, lo aceptará, no obligar a nadie a aceptarlo, y ese es un error de interpretación que han tenido, no solo los cristianos de nuestra época, sino también los cristianos más primitivos. Hablo de los de la edad cristiana y la edad media, pues, estos para entregar el mensaje fueron, sino agresivos, muy salvajes, y por culpa de este hecho histórico, hoy en día muchas personas lo utilizan como base argumental para negarse a aceptar la palabra de Dios, y lo cierto es que hasta cierto punto es aceptable su argumento, lo que yo en lo personal no acepto es que me señalen por esas acciones, pues, ¿acaso yo viví en esa época?, yo no he matado a nadie por no creer en Cristo, ni trato de obligar a nadie a ser cristiano por la fuerza. Pero lo cierto es que lo reprochable allí es la actitud de aquellos cristianos, no Cristo, pues, él no mató a nadie, ni dijo que matáramos en nombre de Dios si alguien no creía en él, ni nada parecido, si más bien lo que nos enseñó fue que debemos a amar a nuestro prójimo como a uno mismo e incluso que debemos amar a nuestros enemigos, sin embargo, no considero que una persona no creyente de Cristo sea mi enemiga.

Lo cierto de todo, es que mi forma de creer es muy ambigua, tanto, que incluso muchos creyentes me han señalado de infiel, de hereje, de falso, inclusive de ateo en el peor de los casos, sin embargo, eso me trae sin cuidado, yo no debo rendirles cuenta ni a ellos, ni a nadie, allá ellos que creen vivir bien con el fanatismo que eclipsa sus percepciones.

3 comentarios:

  1. muy bueno!! acuerdos y desacuerdos, muchos! pero es la realidad de esta persona y es solo eso.. para llenar este espacio donde muchas personas se identifican "lo dificil que es ser cristiano", esta muy bien!
    lo debias leo..!

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  2. Leo!!! Acabo de leer los 2 posts. Estupenda la forma como abordas los temas y muy buena la manera de plantear ambas situaciones. Dijo Marx alguna vez "La religión es el opio de los pueblos" y creo que algo de razón tuvo/tiene.

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  3. los que nos hace salvo son nuestras acciones. Me gusto mucho eso, xD

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