En literatura, solemos dar veredicto de un libro por dos de los elementos principales que se desarrollan en este, que son la historia y el final; en el primero observamos cómo se desarrollan los personajes, así como la personalidad de los mismos y el nudo en el que se ven atrapados, y en el final es donde se observa el desenlace y el cierre, los cuales tratan de explicar y no dejar cabos sueltos en toda la trama que se desarrolla en la historia, aunque no se puede negar que esto es simplemente teoría y que en muchas ocasiones nos topamos con finales muy decepcionantes y que destruyen todas las expectativas creadas por la historia.
Sin embargo, muchas personas no se dan cuenta, ni tienen idea de lo importante y lo crucial que es para una historia el comienzo de la misma, y es que el comienzo de un libro puede marcar la pauta entre si leerlo o no, pues es el inicio lo que nos atrapa en la historia, y que nos adentra en un mundo creado e ideado por el autor. Dice Horacio Quiroga en El manual del perfecto cuentista: «'Todo es comenzar': nada más cierto; pero hay que hacerlo. Para comenzar se necesita, en el noventa y nueve por ciento de los casos, saber adónde se va. 'La primera linea de un cuento –se ha dicho– debe estar escrita con miras al final'».
Por eso en esta ocasión, quiero ofrecerles un pequeño compilado de los comienzos de distintas obras literaria, y que espero sean de su completo agrado.

