jueves, 25 de septiembre de 2014

Cotidiano


Cada vez más tengo esa necia maña (y no es que hayan mañas que no sean necias) de reactivar el blog, decirme que voy a ser constante en las publicaciones y resulta que luego de unas publicaciones dejo de subir posts, tal vez porque se me dificultó redactar algo porque estoy ocupado en otras cosas, el trabajo, los estudios, tal vez muchas cosas, tal vez nada realmente. La cosa es que siempre a mediados o un poco después de la mitad del año siempre me da por reactivar el blog y publico algunas cosas, ocurrió en 2011, 2012, 2013 y este año no será la excepción. Aunque, en lo personal, puedo decir que es un tanto gratificante, casi hasta me sirve de ejercicio, ya que me da por releer mis antiguos escritos y noto errores literarios ya sean gramaticales o morfológicos, entre otras cosas y también noto cómo ya no estoy de acuerdo con algunas ideas que tenía en esos momentos y me es grato sorprenderme de ideas que tenía antes y que ahora no recordaba, y no me imagino cuántas ideas no habré perdido en el camino sólo por no haberlas escrito.
     Sin embargo aquí estamos y trato de reactivarme, no sin sentir cierta nostalgia al echar la vista hacia el pasado y notar las diferencias que ha marcado el tiempo, no sólo en mí, sino en mi entorno en general. Bueno, digo yo que las cosas han cambiado, tal vez sólo ha cambiado mi percepción del mundo y por eso miro las cosas de manera distinta, mientras que estas permanecen impertérritas y totalmente indiferentes al tiempo y el espacio.