Hace
poco finalicé un curso de
ortología (oratoria), y para la actividad final, los participantes debíamos dar
un breve discurso frente al grupo, el profesor e invitados especiales, para
poner en práctica, por supuesto, todo lo que aprendimos en dicho curso. Para la
sorpresa de la mayoría de los cursantes, en esta última actividad también
contamos con la presencia de un jurado, así como la organización de un concurso
entre los cursistas para escoger al mejor orador y el mejor tema de discurso.
Eran diversos los elementos a evaluar, tales como la dicción, el dominio de
público, la fluidez, la presentación personal, el dominio de escena, las
posturas, etcétera. En particular tuvimos la dicha de contar con la presencia
de la Sra. Edna de Vallenilla, la fundadora de la biblioteca de El Tigre (en
donde se estaba realizando el evento).
Luego de que se dieran todos los discursos
se realizó la entrega de premios y para mi sorpresa, tuve la dicha de ganar
tanto el premio a mejor orador y el premio a mejor tema. Al día siguiente subí
la foto de los certificados a mi Facebook para expresar mi alegría y
compartirla, muchos se alegraron conmigo y una petición bastante repetida fue
la de transcribir mi discurso, prometí hacerlo y bueno, lo prometido es deuda
(valga la redundancia), así que espero que sea de su agrado.