El taxista, un personaje mítico de las calles de nuestras ciudades y de las ciudades del mundo, no hay país, estado, ciudad, pueblo, donde no estén presentes estos servidores públicos, muchas veces arriesgando su vida montando a personas de intensiones sospechosas, llevando a muchas personas hasta los más recónditos confines de las ciudades, exponiéndose.
Los hay de todo tipo: taxistas de vocación, taxistas por necesidad, taxistas ingenieros, taxistas abogados, taxistas psicólogos, etcétera. Mucha gente se ha montado en un taxi con terribles depresiones y cuando llegan al destino bajan con una sesión de autoestima más completa que la de un psicólogo, con mejores consejos para procedimientos jurídicos de cualquier índole basadas en vivencias de familiares, compadres y cuñados de este singular personaje, ni hablar de los expertos en política que te dan una cátedra de economía nacional en el camino; muchas veces te haces amigo de uno al que le quitas el número de celular y llamas a cualquier hora en cualquier momento, te va a buscar en donde sea que estés, y te va a dejar a buen precio la carrera; tan trascendentales son que hasta Ricardo Arjona le hizo una canción a uno.
Los hay de todo tipo: taxistas de vocación, taxistas por necesidad, taxistas ingenieros, taxistas abogados, taxistas psicólogos, etcétera. Mucha gente se ha montado en un taxi con terribles depresiones y cuando llegan al destino bajan con una sesión de autoestima más completa que la de un psicólogo, con mejores consejos para procedimientos jurídicos de cualquier índole basadas en vivencias de familiares, compadres y cuñados de este singular personaje, ni hablar de los expertos en política que te dan una cátedra de economía nacional en el camino; muchas veces te haces amigo de uno al que le quitas el número de celular y llamas a cualquier hora en cualquier momento, te va a buscar en donde sea que estés, y te va a dejar a buen precio la carrera; tan trascendentales son que hasta Ricardo Arjona le hizo una canción a uno.
Sin embargo, así como te consigues el taxista pana que por no dejarte limpio te descuenta 10 bs, el taxista pana que no le importa esperar treinta minutos más mientras tu novia se maquilla, el taxista pana que pone la música que te gusta, así como existen ellos, existen los taxistas come-mierda. He aquí mi testimonio.
